jueves, 19 de mayo de 2016

Los peligros de la ignorancia

Nadie puede negar que la ciencia ayudó a mejorar nuestra calidad de vida en muchos aspectos, sobre todo en el área de la medicina. Las vacunas, por ejemplo, han salvado miles de vidas. Por eso me cuesta entender cuando aparece gente que se opone a los avances científicos, o elabora teorías absurdas que no sólo no ayudan con el avance de la ciencia sino que encima lo retroceden.

En las redes sociales está circulando una nota que la señora Laura Gutman dio a la revista Noticias. En esa nota hay tantas barbaridades juntas que no sé por dónde empezar. Primero, equipara al TGD (Trastorno generalizado del desarrollo) con el TOC (Trastorno obsesivo compulsivo), con la esquizofrenia y con los brotes psicóticos como si fuera todo lo mismo. Segundo, dice que el TGD es un "padecimiento emocional" (y no un trastorno neurológico como es en realidad). Después se despacha con la burrada que estos "falsos diagnósticos" se utilizan para medicar a los chicos y que queden "atontados" (aclaro que NINGUNO de los profesionales que consulté me recomendó medicar a mi hija). Pero la bestialidad mayor viene párrafos después cuando declara que todos estos "padecimientos emocionales" son consecuencia de la CRUELDAD MATERNA. Si todo lo anterior era una colección de burradas, con esta se supera. 

No es a la primer persona que se le ocurre ese disparate que el autismo es consecuencia de una madre fría, insensible y abandónica.  Lo que esta señora aparentemente no sabe es que esa absurda teoría fue refutada hace mucho tiempo por estudios e investigaciones médicas que esta mujer parece ignorar por completo.

Le pedí explicaciones en su página de Facebook, así como muchas otras madres, padres o familiares de chicos con autismo. Esta señora borró todos los comentarios y nos bloqueó para que no podamos dejarle otro comentario. Una reacción muy poco madura de su parte. Después publicó un texto diciendo que la periodista trasgiversó sus palabras y la sacó de contexto, que ella no se merece “los ataques que recibió” (Yo me pregunto desde cuando pedir explicaciones es atacar) y que no piensa volver a dar entrevistas nunca más.

Bueno, hasta acá llegó mi paciencia. No voy a permitir que una persona que no me conoce diga que soy cruel con mi hija y que por mi culpa tiene autismo. Me la paso luchando para que se respeten sus derechos y se la trate como persona y no sólo como un diagnóstico. Ni yo, ni ninguna de las madres de chicos con autismo merecemos esta falta de respeto.

¿Que pasaría si un juez de menores le diera la razón y decidiera sacarme la tenencia de mi hija porque considerara que su autismo es consecuencia de mi “crueldad de madre”? Quiero que quede claro que estoy llevando la situación al extremo para que se comprenda el peligro que representa la difusión de la ignorancia de esta mujer. Y lo peor de todo es que mucha gente le presta atención y compra sus libros. Lo menos que debería hacer es retractarse y pedir disculpas. Señora Laura Gutman, sepa que la ignorancia es peligrosa y hace mucho daño.

Actualización de Abril de 2019

Cuando escribí la situación hipotética de que un juez decidiera sacarme la tenencia de mi hija por considerarme responsable de su autismo me pareció que se entendía que era una situación exagerada, ridícula y prácticamente imposible. Pero hoy leo que en Francia a una madre le quitan a sus hijos porque tiene autismo. A veces creo que la humanidad involuciona en vez de evolucionar.

miércoles, 20 de abril de 2016

Cambio de planes

"Lo predecible de la vida es que es impredecible"
Remy en Ratatouille

Hoy fuí a una farmacia a comprar un chupete. La cajera me dijo: "No es conveniente que use el chupete después del año y medio" refiriéndose a Laura, que mientras esperaba que yo pague para irnos, se entretenía haciendo hileras con las cajitas de pastillas Tic Tac. Yo la miré con la mejor onda que pude y le contesté: "Sí, pero a los chicos con autismo les cuesta más dejar el chupete." "Ah". Y ahí terminó el asunto. 

No me interesa hablar de la gente que se mete donde no la llaman. Me puse a pensar en todos los planes que hago y que siempre, por algún motivo o varios, no salen como yo quería. Tenía planeado arrancar el blog en Marzo, pero lo tuve que posponer hasta finales de abril por el caos de la mudanza. Tenía planeado que Lau se adapte al jardín, pero si se da cuenta que salí del aula, aunque sea por 5 minutos, se pone a llorar desconsoladamente, se tira al piso y la maestra no puede calmarla por más que lo intente. Tenía planeado que este blog trate de mis intereses emprendedores, pero no puedo dejar de lado un tema que me preocupa (y me ocupa) casi el 90% de mi tiempo (el otro 10% del tiempo estoy durmiendo).

En el rol de mujeres, de hijas, de madres, de emprendedoras, o de lo que nos toque vivir, siempre vamos a estar haciendo planes, y la vida se va a encargar de cambiarlos. ¿Eso significa que tenemos que dejar de hacer planes? Yo creo que no. Hay que hacerlos, pero sabiendo que todo puede cambiar. Y a veces el cambio no es tan malo.




sábado, 12 de marzo de 2016

¿Dije Marzo? ¡Quise decir Abril!

Después de dos semanas de período de adaptación a la salita de tres, mis horarios se volvieron un completo caos. A la mañana estoy en el jardín con Laura, y a la tarde estoy haciendo alguno de los mil tramites que implica una mudanza, incluyendo convertirme en cartonera y averiguar como meter todas mis pertenencias en cajas sin volverme loca del todo. Espero que después de la mudanza pueda ordenar mis horarios y ser más productiva.  

Dije-Marzo-quise-decir-Abril


lunes, 22 de febrero de 2016

Estamos trabajando para arrancar en Marzo. 
Gracias, vuelvan pronto!

Estamos-trabajando-para-arrancar-Marzo