sábado, 20 de enero de 2018

Crear lazos

-¡Buenos días! -dijo el zorro. 
-¡Buenos días! -respondió cortésmente el Principito que se volteó pero no vio nada. 
-Estoy aquí, bajo el manzano -dijo la voz.
-¿Quién eres tú? -preguntó el Principito-. ¡Qué bonito eres!
-Soy un zorro -dijo el zorro. 
-Ven a jugar conmigo -le propuso el Principito-, ¡estoy tan triste! 
-No puedo jugar contigo -dijo el zorro-, no estoy domesticado. 
-¡Ah, perdón! -dijo el Principito. Pero después de una breve reflexión, añadió: -¿Qué significa “domesticar”? 
-Tú no eres de aquí -dijo el zorro- ¿qué buscas? 
-Busco a los hombres -le respondió el Principito-. ¿Qué significa “domesticar”? 
-Los hombres -dijo el zorro- tienen escopetas y cazan. ¡Es muy molesto! Pero también crían gallinas. Es lo único que les interesa. ¿Tú buscas gallinas? 
-No -dijo el Principito-. Busco amigos. ¿Qué significa “domesticar”? -volvió a preguntar el Principito. 
-Es una cosa ya olvidada -dijo el zorro-, significa “crear lazos”. 
-¿Crear lazos? 
-Efectivamente, verás -dijo el zorro-. Tú para mí todavía no eres más que un niño igual a otros cien mil niños. Y no te necesito. Tú tampoco me necesitas. No soy para ti más que un zorro entre otros cien mil zorros. Pero si me domesticas, entonces tendremos necesidad el uno del otro. Tú serás para mí único en el mundo, yo seré para ti único en el mundo…
Antoine de Saint-Exupéry, El Principito

A los chicos con autismo les cuesta mucho todo tipo de interacción social. Mirar al otro, hablarle, interactuar, todo eso es muy difícil para ellos. Si amás a una personita con TEA vas a necesitar paciencia para crear esos lazos, como el principito con el zorro. 

En alguna oportunidad hubo gente que trató de llamar la atención de Laura, y al no conseguirlo me soltaron esa frase que odio: "Está en su mundo". Nunca lo hice, pero a las personas que me dicen eso me gustaría responderles "No, no está en su mundo, está en el nuestro, pero hay que hacer un esfuerzo por acercarse a ella. La recompensa vale la paciencia, el tiempo y el amor invertido." 

Yo sé que no importa el tiempo que tenga que invertir, puedo ser paciente y dedicar el tiempo que haga falta para crear esos lazos. Pero siempre me angustió pensar que otras personas no iban a tener la paciencia necesaria. Me equivoqué. El año pasado hicimos una salida al Abasto con el jardín de Laura, y me asombré al observar que Rocío, una compañera del jardín, se acercó a Laura y la abrazó. Cuando estaban en sala de tres años esa misma nena la abrazó y Laura la empujó y se puso nerviosa. Pero en esa ocasión se dejó abrazar. Y Mariana (su APND) me contó que es frecuente que la abracen en el jardín. Me puso tan feliz saber eso que los hubiera abrazado yo a todos. Quisiera poder darles las gracias a todos sus compañeros del jardín por ser pacientes con ella y ayudarla a crear esos lazos. 

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